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Asesoramiento o dispensación en suplementos nutricionales

Alimentos ricos en magnesio: dónde está y por qué cuesta llegar

5 jun 2026

El magnesio está en muchos alimentos cotidianos, pero entre el procesado y la dieta moderna es más fácil quedarse corto de lo que parece. Te contamos dónde encontrarlo y cómo llegar a tus necesidades.

El magnesio participa en numerosas reacciones de nuestro cuerpo y, según las declaraciones autorizadas por la EFSA, contribuye al funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso, al metabolismo energético normal y a la disminución del cansancio y la fatiga. La buena noticia es que está repartido en muchos alimentos de la dieta mediterránea. La menos buena: entre el procesado de los alimentos y nuestros hábitos actuales, es más fácil de lo que parece quedarse por debajo de las recomendaciones.

Aquí no vamos a repasar para qué sirve el magnesio en general (eso lo tienes en nuestra página de magnesio), sino algo más concreto: dónde encontrarlo en el plato y cómo organizar tu alimentación para llegar sin complicarte.

Los alimentos que más magnesio aportan

El magnesio se concentra sobre todo en alimentos de origen vegetal poco procesados. Los grupos con más contenido son:

  • Frutos secos y semillas: almendras, anacardos, nueces, semillas de calabaza y de girasol. Un puñado diario es una de las formas más sencillas de sumar.
  • Legumbres: garbanzos, lentejas, alubias y soja. Además de magnesio, aportan fibra y proteína vegetal.
  • Cacao puro y chocolate negro: el cacao desgrasado y el chocolate con alto porcentaje (85 % o más) están entre las fuentes más concentradas. Mejor las versiones con poco azúcar.
  • Verduras de hoja verde: espinacas, acelgas y otras hojas oscuras, donde el magnesio forma parte de la clorofila.
  • Cereales integrales: avena, pan y arroz integrales, quinoa. Aquí está la clave de la que hablamos más abajo.

Como referencia general, las ingestas recomendadas en personas adultas suelen situarse en torno a los 300-400 mg al día, aunque varían según edad, sexo y situación. Consulta siempre las recomendaciones aplicables a tu caso.

Por qué es fácil quedarse corto

Si está en tantos alimentos, ¿por qué tanta gente anda justa? Hay varios motivos que se acumulan:

  • El refinado retira gran parte del magnesio. Al pasar de cereales integrales a harinas blancas y arroz blanco se pierde buena parte del mineral, que reside sobre todo en el salvado y el germen. Una dieta basada en productos refinados parte con desventaja.
  • Comemos menos legumbres y verdura de hoja de lo deseable, y más alimentos ultraprocesados, que aportan poco magnesio.
  • Algunas situaciones aumentan las pérdidas o las necesidades: ejercicio intenso con mucha sudoración, estrés sostenido, ciertos problemas digestivos o el uso prolongado de algunos medicamentos. Si tomas medicación de forma habitual, coméntalo con tu médico o con nosotros.
  • El alcohol y el exceso de café pueden favorecer su eliminación.

No se trata de obsesionarse, sino de ser consciente de que una dieta moderna «normal» no garantiza por sí sola un buen aporte.

Cómo llegar con la comida (trucos sencillos)

Antes de pensar en cápsulas, vale la pena ajustar el plato:

  • Cambia el pan, el arroz y la pasta blancos por sus versiones integrales.
  • Añade un puñado de frutos secos al desayuno o como tentempié.
  • Incluye legumbres dos o tres veces por semana.
  • Suma verdura de hoja verde a comidas y cenas.
  • Date el capricho de un poco de chocolate negro de verdad.

Una alimentación variada y rica en estos grupos cubre las necesidades de la mayoría de personas sanas. El magnesio también acompaña bien a otros hábitos de bienestar, como cuidar el descanso y mantener una rutina relajada por la noche.

Cuándo valorar un suplemento

La comida va primero, pero hay momentos en que un complemento puede tener sentido como apoyo, nunca como sustituto de una buena dieta. Por ejemplo, cuando cuesta llegar con la alimentación, en etapas de mayor desgaste físico o estrés, o si notas cansancio persistente sin causa clara.

Aquí conviene ser honestos: el cansancio tiene muchas causas y un suplemento no diagnostica ni cura nada. Si el síntoma persiste, lo sensato es consultar con tu médico o farmacéutico antes de suplementarte por tu cuenta. Y respeta siempre la dosis indicada en la etiqueta, especialmente en embarazo, lactancia, niños o si tomas otros medicamentos, ya que el magnesio puede interferir con algunos.

Si después de revisar tu dieta crees que un apoyo puntual te vendría bien, puedes ver nuestra selección de magnesio y, si tienes dudas sobre la forma o la dosis más adecuada para ti, consúltanos: estaremos encantados de orientarte. Ante cualquier síntoma que te preocupe, consulta siempre a tu médico.