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Asesoramiento o dispensación en suplementos nutricionales

Déficit de vitamina D en España: por qué es tan común pese al sol

17 jun 2026

España es un país soleado y, aun así, el déficit de vitamina D es de los más frecuentes en Europa. Te contamos por qué ocurre y qué puedes hacer.

Parece una contradicción: vivimos en uno de los países con más horas de sol de Europa y, sin embargo, los estudios poblacionales sitúan el déficit de vitamina D entre los más frecuentes del continente, sobre todo en otoño e invierno y en personas mayores. ¿Cómo se explica esta paradoja del sol? La respuesta tiene que ver con cómo vivimos hoy, no con cuánto brilla el cielo.

La vitamina D es especial porque apenas la obtenemos de la dieta: la mayor parte la fabrica nuestra piel cuando la radiación UVB del sol incide directamente sobre ella. Y ahí empiezan los matices.

Por qué falta vitamina D en un país tan soleado

Hay varios factores que se suman y explican esta paradoja:

  • Vida de interior. Pasamos gran parte del día en casa, la oficina, el coche o el transporte. El cristal de ventanas y parabrisas bloquea casi por completo la radiación UVB, así que tomar "sol" tras una ventana no sirve para sintetizar vitamina D.
  • Fotoprotección, bien usada. El protector solar es imprescindible para prevenir el envejecimiento cutáneo y el cáncer de piel, y no debemos renunciar a él. Lo que conviene entender es que reduce la síntesis cutánea de vitamina D, por lo que no podemos delegar todo nuestro aporte en la exposición solar.
  • Latitud y estación. Buena parte de España está a una latitud en la que, durante los meses fríos, el ángulo del sol hace que llegue muy poca UVB útil, incluso al mediodía. El verano carga las "reservas", pero estas se van agotando en invierno.
  • Edad y tono de piel. Con los años, la piel sintetiza vitamina D con menos eficacia. Los fototipos más oscuros también necesitan más tiempo de exposición para producir la misma cantidad.

A quién afecta más

Aunque cualquiera puede tener niveles bajos, hay perfiles con más probabilidad:

  • Personas mayores, en especial si salen poco de casa o están institucionalizadas.
  • Bebés, embarazadas y mujeres en lactancia (con frecuencia se recomienda suplementar; consúltalo siempre con tu matrona, médico o pediatra).
  • Personas con obesidad, ya que la vitamina D tiende a quedar "secuestrada" en el tejido graso.
  • Quienes evitan el sol por motivos médicos, llevan mucha ropa cubriendo la piel o trabajan en turnos sin luz natural.
  • Personas con enfermedades digestivas que pueden dificultar su absorción.

La vitamina D contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y al mantenimiento de los huesos y dientes en condiciones normales, además de contribuir a la absorción y utilización normales del calcio y a la función muscular normal. Por eso conviene cuidarla, sobre todo en estos grupos. Si te interesa el papel de los nutrientes en tus defensas, recuerda que ningún suplemento sustituye unos hábitos saludables.

Qué hacer: sol prudente, dieta y valorar suplemento

La buena noticia es que el abordaje es sencillo y se apoya en tres patas.

Sol con cabeza. Exposiciones cortas y frecuentes en brazos y piernas, fuera de las horas centrales de mayor intensidad, suelen ser suficientes en primavera y verano. No se trata de buscar quemaduras: el objetivo es una exposición moderada. Para el resto del cuerpo y la cara, mantén tu rutina de protección. En nuestra sección de protectores solares puedes encontrar fórmulas para usar a diario sin renunciar al cuidado de tu piel.

Dieta de apoyo. Pescados grasos (salmón, sardina, caballa), huevos, lácteos y alimentos enriquecidos aportan algo de vitamina D, aunque rara vez cubren las necesidades por sí solos. Para la salud ósea también cuentan otros nutrientes como el calcio y el magnesio, que participan en el mantenimiento normal de los huesos.

Valorar un suplemento. En los meses fríos o en personas de riesgo, suplementar suele ser la vía más fiable. Antes de empezar, lo ideal es valorar tus niveles con una analítica y comentarlo con tu médico o farmacéutico, porque la dosis adecuada es individual. La vitamina D, al ser liposoluble, se acumula en el organismo, así que conviene no superar la dosis recomendada ni combinar varios productos sin supervisión. Si quieres orientarte sobre formatos (gotas, cápsulas o combinada con calcio), echa un vistazo a nuestra categoría de vitamina D o pregúntanos en la farmacia.

En resumen

Que España sea soleada no garantiza que tengas buenos niveles de vitamina D: la vida de interior, la fotoprotección y el invierno pesan más de lo que parece. Cuídala con sol prudente, una dieta variada y, si procede, un suplemento bien indicado y a la dosis adecuada según la etiqueta.

Esto es información general y no sustituye una consulta. Si tienes síntomas, una patología o tomas medicación, déjate aconsejar: ante cualquier duda, consúltanos en la farmacia o habla con tu médico, y revisa siempre la etiqueta para la dosis.